Nuestra idea, la idea del departamento de filosofía del IES "José María Pereda", es lograr que vosotros, nuestros alumnos, poseais unos procedimientos o métodos de estudio lo más adecuados posible al nivel educativo, a la materia; pero también a las personas que forman el grupo. Hemos partido de la idea de que el grupo incluye al profesor, quien, no debe perder de vista que lo esencial del proceso de enseñanza-aprendizaje es alcanzar el éxito en la comunicación para asegurar el comercio de ideas; pero para que esto ocurra, es necesario que este proceso sea bidirecional; esto es, ha de ser una comunicación en ambos sentidos donde la tarea común de comunicar debe ser abordada con sinceridad, honestidad y estusiamo por parte de todos nosotros. Nadie puede descolgarse: o avanzamos todos o fracasamos. Este es clramente un proyecto de grupo y todo el mundo tiene el poder, la capacidad y el deber de participar. No lo dudéis. Aunque debo confesar que yo, sinceramente, dudaba de que esto fuese posible; pero después de este primer mes de curso, estoy convencido de que este proyecto va a seguir adelante con éxito. Por eso he creido interesante dirigirme a vosotros por medio de nuevo blog que hemos bautizado con el término "filosofíaviva.ies", donde publicaremos nuestras experiencias y nuestros trabajos a lo largo del curso 2011-12
1. Tenemos que empezar por ser conscientes de las capacidades intelectuales, psíquicas y emocionales que entran en el aprendizaje: la inteligencia, la razón, la imaginación y la memoria son las más importantes, pero éstas no pueden trabajar sin contar con los sentimientos y las emociones que juegan un papel muy importante que pueden utilizarse como aliados para que no se conviertan en enemigos del aprendizaje y del estudio.
2. Cuanto mejor sepamos como funcionan cada una de estas partes de la psique humana mejor podremos utilizarlas. Es como tener un ordenador para trabajar: si conocemos el software (los programas), el hardware (las distintas piezas de la máquina como tal) y los mandos (las funciones y posibilidades del teclado), tendremos la posibilidad de realizar muchas más cosas con la máquina que si lo conocemos mal o no lo conocemos. Bien, pues con las funciones de nuestra mente pasa igual. Nosotros tenemos que conocernos a nosotros mismos para conocer nuestras posibilidades para aprender y desarrollarlas al máximo.
3. Una pieza clave en el aprendizaje lo representa la voluntad y el libre albedrío. Tenemos que saber también que el ser humano es básicamente un ser libre, abierto al mundo, con capacidad de tomar decisiones sobre su destino porque , a diferencia de los animales que tienen toda su vida determinada por las necesidades más perentorias de la supervivencia y los instintos, los seres humanos podemos someter a nuestra naturaleza animal y elevarnos al terreno de la libertad donde, una vez satisfechas las necesidades naturales (comer , dormir, etc.) podemos hacer volar nuestras facultades superiores en la búsqueda del sentido de nuestra vida, del sentido del ser.
4. Tenemos que tener una idea clara de la finalidad y del sentido por el cual hacemos algo. Si nuestra acción carece de sentido, entonces hacemos las cosas porque nos las mandan y nos obligan, carecemos de autonomía, voluntad y libertad para decidir nuestra vida y actuamos como autómatas. Este aprendizaje no tiene sentido porque no hemos fijado de antemano el sentido y valor de lo que estamos haciendo.
5. Cuando no existen metas, fines, ideales, las tareas cotidianas del estudio se convierten con facilidad en un fastidio. El esfuerzo carece de sentido importante para el alumno. Por el contrario, para tener éxito en los estudios tenemos que fijar una meta, una finalidad, una idea o ideal de nosotros mismos para que éste actúe como un imán, como un atractor que ayuda y predispone, casi sin proponérselo, al estudio significativo, al estudio con sentido, a la autonomía personal; es decir, a estudiar sin que nadie se lo ordene, porque sabe que, entonces, el estudiante tiene una meta importante en su vida, quiere ser alguien importante, quiere tener éxito personal y social, quiere hacer grandes cosas, quiere triunfar ante si mismo y ante los demás, quiere ser una persona en todos los sentidos de la palabra. Esa meta, marca una dirección y un afán; se convierte en un estímulo, en una automotivación que con el menor esfuerzo, dirige la voluntad del ser humano toda una vida. Este es el gran valor de los ideales sean esto ser un arquitecto, un escritor, un futbolistas o un buen mecánico. Si no se cree en las propias capacidades entonces todo esfuerzo en el estudio es arduo e insatisfactorio la mayor parte de las veces.
6. La creación de imágenes positivas e ilusionantes sobre nuestro futuro, en cualquier ámbito de la realidad donde nosotros queramos interactuar desencadena una reacción emocional positiva que nos induce a acercarnos al estudio sin esfuerzo; logramos crear una alianza entre las emociones y sentimientos y las facultades superiores. Esta alianza es fundamental para que el estudio elimine los distractores internos y alcance una paz interior, una serenidad, una tranquilidad que nos permita concentrarnos en aquello que no permitirá alcanzar nuestras metas: el estudio.
7. Nosotros vivimos en un mundo que es nuestro mundo; este mundo está hecho en base a nuestras experiencias y éstas dejan en nosotros un sello, una impronta; una veces es positiva, otra indiferente y otras es negativa. Deberemos estar atentos a aquellas experiencias que se adhieren a nosotros de manera irreflexiva pero nos producen distracciones, pérdidas de tiempo, prejuicios, malos usos para la salud del cuerpo, etc. para eliminarlas, borrarlas de nuestro espíritu. Ésta es una decisión que debe uno tomar sobre la marcha. Cuanto más atento estemos a estos distractores externos que se cuelan en nuestra vida arruinando nuestros proyectos porque por juventud o impericia, por falta de atención, reflexión o debilidad, los hemos dejado entrar en nuestra vida, mejor; porque de otra forma, si logran infiltrarse en nuestro ánimo irreflexivamente, difícilmente podremos librarnos de ellos, porque no hemos sido conscientes de su entrada y nos habitan desde el inconsciente; serán como ese vecino molesto y ruidoso, entrometido y cansino que no deja vivir en paz.
8. La atención limpia y clara es una facultad básica que nos permite focalizar el asunto que tenemos que abordar, sea éste una explicación de un profesor, una actividad del libro, una lectura, una reflexión, una conversación, etc. Pero la atención consiste en mantener la conciencia sobre un aspecto de la realidad y es difícil mantenerla si no tiene sentido lo que estamos observando o escuchando o leyendo. De ahí, la importancia de las metas y fines para nuestra existencia, pues estas funcionan autónomamente, como sin darnos cuenta. Pero no es suficiente, simplemente ayudan. Ahora es necesario que ese plus, esa ayuda, sea aprovechada mediante la búsqueda del significado en las materias de estudio, en los textos. Una vez que encontramos ese significado, en el primer párrafo, tenemos que tener la voluntar de decidir seguir el sendero de la explicación o de la lectura; esto es, accedemos a un nivel superior de atención: la concentración que es ya una atención decidida por uno mismo. La concentración me llevará con seguridad a la comprensión de los distintos sentidos de la lección o conferencia y mi espíritu habrá alcanzado un nuevo conocimiento significativo un nuevo nivel de conocimiento porque he comprendido, me he afianzado en una nueva idea.
9. Pero la clave del aprendizaje está en la preparación para la explicación; es el estudio previo que es necesario que el alumno haga en casa antes de que el profesor exponga la cuestión. Las expectativas respecto a la explicación crecen y no se dilapidan porque el alumno adquiere una mayor receptividad para comprender el mensaje; la mente posee una referencia, un marco conceptual donde la explicación entra con facilidad, enriquece notablemente el tema y se consolida el aprendizaje con facilidad, debido fundamentalmente a que no son datos nuevos, extraños sino significativos. Para que esto sea posible y el aprendizaje resulte cómodo y satisfactorio con una economía de esfuerzo, debemos partir del hecho de que los profesores llevan un programa y un libro de texto, por lo general, que conocemos. Para hacer este estudio previo, resulta indispensable que el alumno haya estudiado el tema de una manera sistemática y sólida, siguiendo una metodología clara y explícita: esta metodología pasa por los siguientes pasos:
Lectura comprensiva de la lección o actividades en general que vayan a ser tratadas muy probablemente por el profesor.
La lectura comprensiva pasa por el análisis párrafo por párrafo de la lección hasta comprender la mayor parte del material de estudio.
Cuando nos encontremos términos desconocidos es imprescindible su consulta en los diccionarios o en Internet si no se tiene la ayuda de los padres o tutores, anotando este glosario en el cuaderno de la materia.
Procederemos después a fijar en el cuaderno de la materia un resumen o síntesis que elaboramos con nuestros propios recursos del lenguaje, de manera personalizada, de manera especial de aquellos términos que hayamos conocido y cuyo empleo sea adecuado o pertinente. Esta labor de expresar nuestro aprendizaje mediante el pensamiento propio es la clave del estudio y supone que hemos comprendido, asimilado y somos capaces de comunicarnos a un nivel superior que antes no poseíamos. Progresamos en el estudio, en el crecimiento interior y en nuestras habilidades para comunicar mensajes complejos y especializados.
Terminado un parágrafo intentaremos realizar una comprensión más profunda por medio de los mapas conceptuales o esquemas que servirán para enriquecer el tema mediante la relación lógica y con sentido; posteriormente servirá además para realizar un rápido repaso de la materia. Estamos investigando en nuestras capacidades intelectuales: en la memoria, la imaginación, la inteligencia, la razón dialéctica.
Para ilustrar este tema o parágrafo, el alumno intentará crear una imagen a partir de los elementos o ideas fundamentales del texto. Se trata de demostrarse a si mismo, que es capaz de expresarse a nivel artístico, creativo y sintético. Por ello, la actividad consiste en intentar dibujar el tema o bien buscará esta imagen en Internet para facilitarle el trabajo. La imagen pretende ser tanto un recurso memorístico como un ejercicio en la comprensión de las imágenes, el arte, los iconos y el mundo de la publicidad, del cine y de la imagen en general.
El alumno, anotará una serie de preguntas, dudas o consideraciones propias para realizar en clase; el profesor toma un papel distinto al tradicional: dinamiza, ayuda, responde a las dificultades, orienta el aprendizaje y vive el proceso de enseñanza-aprendizaje como un dialogo vivo, directo, espontáneo y útil para los intereses intelectuales de los alumnos
10. Para que este aprendizaje sea consolidado en la memoria es recomendable utilizar la técnica del guión de clase. El alumno va tomando nota de los conceptos que intuye como más relevantes, resumiendo su contenido; no se trata de tomar un apunte taquigráfico de todo lo que se nos dice, sino una relación de conceptos con una somera nota sobre su significado. Al terminar la clase, el alumno repasará estas notas haciendo el esfuerzo por reconstruir en su memoria toda la explicación; se trata de refrescar la explicación antes de que lo expuesto caiga por la catarata de la ley del olvido. Después, ya en casa, el alumno debe volver a tratar de reconstruir lo que el profesor dijo. De esta forma el alumno ya ha dado dos repasos al material de estudio, facilitando muchísimo el aprendizaje de cualquier materia. Un tercer repaso a los dos o tres días, permitirá consolidar en la memoria a largo plazo la mayor parte de los contenidos significativos con una gran economía de esfuerzo.
De esta manera potenciará la atención y concentración en clase y su comprensión de las explicaciones del profesor serán más potentes y su rendimiento académico en la mayor parte de las materias será muy notable. Este aprendizaje continuo dará excelentes resultados en las evaluaciones continuas y cuando se llegue a los exámenes objetivos y a las grandes pruebas, el alumno estará preparado para afrontarlas solamente con un buen repaso, no un atracón de última hora.
Si partimos de que solamente el esfuerzo continuo convertido en hábito o disciplina garantiza un aprendizaje sólido y significativo, este hábito es preciso reforzarlo mediante el sistema de evaluación continua, por lo que el profesor deberá evaluar todos los días y poner nota del trabajo individual. Si el alumno trabaja pero el profesor no valora su esfuerzo, inmediatamente dejará de hacerlo y no conseguiremos nada porque estamos cortocircuitando el sistema de aprendizaje. La evaluación continua del cuaderno del alumno es un reconocimiento diario, y desde el primer momento, al valor del trabajo del alumno, al reconocimiento de su esfuerzo y de su persona; no es uno más, sino él mismo con sus credenciales. Estimo que dentro del estilo de evaluación, el profesor debe introducir el matiz, el reconocimiento personalizado del trabajo.
Pero esta evaluación continua se profundiza en el debate filosófico: las preguntas que el alumno elabora tras haber realizado el estudio previo, son ahora puestas en juego; el alumno participa en la clase formulando preguntas con sentido filosófico y el resto de los alumnos escuchan e intentan responder, dentro del ambiente de respeto y tolerancia, a la cuestión suscitada; el profesor debe observar y tomar nota de estas intervenciones para valorar este esfuerzo básico donde el alumno pone en juego un estilo de aprendizaje donde rompe con la coacción del grupo para mantenerse callado, participa, expone su sensibilidad filosófica, entrena sus armas dialécticas y reivindica su individualidad. El profesor debe conducir este proceso, evitando la pasividad de los más tímidos, animándoles a que ellos también hagan preguntas.
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